
La Agrupación Nacional de Festejos de Moros y Cristianos, en su última convocatoria y por mayoría aplastante, decidió cambiar el nombre de todas y cada una de ellas, que pasarán a denominarse a partir de hoy “Fiestas de Islamistas y Cristianos” ya que lo de “moro” tenía ciertas connotaciones peyorativas. Pero no solo queda el cambio en el nombre, al final de los festejos, y debido a, según Abascal, la invasión árabe que padece España, serán las tropas de la media luna las que triunfen al final y conquisten cada castillo, o sea, cada aldea, pueblo o ciudad.
Las iglesias cristianas pasarán a ser mezquitas, y don Julián, el cura de santa Águeda, como todos los Julianes de España, guardarán sus misales en el baúl de los recuerdos y aprenderán el azalá a Alá el clemente, e misericordioso, que rezarán cinco veces al día desde el campanario convertido en minarete y del que despojarán, si la hubiera, toda cigüeña y su nido.
Pero ¿así quedará la cosa? PUES NO. Que España aún tiene un Santiago y cierra la puñetera puerta.
Don Santiago Abascal, líder de Vox, convocará a toda la cristiandad hispana a manifestarse al grito de “cristianos unidos jamás serán vencidos” y él, en primera fila, irá vestido de don Pelayo, pues si tiene que cargar con piedras o pedruscos, lo hará, que eso de vago y zángano no va con él.
Pero no estará solo, su camarada, el gallego don Feijóo, vestirá de rey Jaime I de Aragón, y lanza en mano y sobre un brioso corcel, irá matando dragones y clavando la lanza en el pecho de cada moro que se encuentre (a excepción de los Morancos) ya que le llamaron “matamoros”. Solo hay una duda ¿de qué vestirán a Almeida, el alcalde de Madriz?... y han pensado en el Guerreo del Antifaz, pero como no da la talla de alto, le colocarán unos zapatos con plataforma pero de manera que no lo confundan con una “drag queen”.
¿Qué les parece? Pues que nos vamos a divertir.
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