Escrito en febrero de 2026
LA ETERNA CORRUPCIÓN EN EL PARTIDO POPULAR
Cada día que pasa me doy más cuenta de la desfachatez del PP en manos de Feijóo.
No obstante entiendo la frustración del PP al verse despedido del Gobierno por la corrupción en la etapa de Rajoy, y la presentación de una moción de censura por parte del PSOE.
Esto el PP no lo olvidará, y prueba de ello es que no se presenta ante el electorado como un partido que ofrece soluciones ante los problemas normales de una sociedad, sino que desembucha toda su frustración con odio miserable, falsas acusaciones, bulos y la connivencia de unos jueces conservadores que retrasan todo lo que pueden las falsas denuncias del PP o determinado sindicato fascistoide contra cargos del Gobierno socialista o familiares del presidente (hermano, esposa) con el fin de que la idea de la corrupción socialista (que haberla la ha habido también en otras etapas) se fije en la mente de los electores.
Pero la corrupción, real, del PP, hoy, ahora, en estos montes... sigue adelante allá donde pone sus reales, y hoy comprobamos el escándalo en Alacant, al construir unas viviendas de protección oficial, de alto standing, en zonas de playa, piscina y zonas de ocio incluidas, qué vaya usted a saber porqué..., y no es que crea que las viviendas de protección oficial o sociales, hayan de construirse en los suburbios o con materiales de baja calidad, pero donde se ha construido ésta de la que hablo, me parece excesivo el uso del dinero público… Y es más, creo que solamente en España en el país Vasco y Catalunya, las viviendas de protección oficial no pasan a ser de venta libre, para que los vividores no se aprovechen...; si nacen de protección oficial, así deben morir.
Pues bien (o mal) el escándalo detectado es que esas viviendas, con la necesidad que hay de ellas, fueron otorgadas a familiares de los políticos del PP y sus concejales. O sea, que bien que saben aprovecharse del dinero público… quizás por eso, porque “se piensa el ladrón que todos son de su condición” (refrán muy español) creen ver corrupción en los demás partidos, y es que como bien dijera el niño bonito del PP, el vendedor de enciclopedias casa por casa que se metió a político, “si entro en política es para forrarme” (Eduardo Zaplana), y bien que se forró…
¿Cómo puede haber en España hoy en día tanta corruptela, tan poca vergüenza, tan escasa dignidad?… pero el problema (que sí lo es) no es que determinados “políticos” sean unos sinvergüenzas, corruptos, ladrones, el problema es que tengan votantes que los llevan en volandas al depósito del dinero público, para que allí hagan como gusten… ¿Es que en España hay tanto idiota, tanto ignorante, tanta gante absurda, que por dejadez, por vagancia, por odio hacia el contrario, no intente analizar hacia donde llevan su confianza con la papeleta de voto?
No me lo puedo creer, pero la realidad me demuestra que el no creerlo soy yo el equivocado. También estoy obligado a creer en lo que está más claro que el agua, que el PP quiere el timón de la nave para hacerla navegar por las aguas revueltas que le interesan a su billetera.
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