DOÑA ROSITA LA SOLTERA
Publicado: 20 Jun 2026 16:42
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DOÑA ROSITA LA SOLTERA
El propio autor, el extraordinario Federico García Lorca, hablando de esta su obra nos dice que el principal personaje, doña Rosita, es la vida mansa por fuera y requemada por dentro de una doncella granadina, que, poco a poco, se va convirtiendo en esa cosa grotesca y conmovedora que representa una solterona en la España de aquellos años en que la obra se desarrolla.
Cada jornada de la obra transcurre en una época distinta, desde finales del siglo XIX hasta los felices años veinte. Mientras el tiempo huye irremediablemente, son “los otros” los que hacen solterona a una mujer que se pregunta de manera abierta si “es que no tiene derecho a respirar con libertad”. Con toda justicia anunció Lorca la obra como “poema para familias”. “¡Cuántas damas maduras españolas —añade— se verán reflejadas en doña Rosita como en un espejo!” Aunque se presenta y articula como una comedia, es, realmente, un drama, “el drama de la absurda cursilería española, de la mojigatería española, del ansia de gozar que las mujeres han de reprimir por fuerza en lo más hondo de su entraña enfebrecida”.
Quiero destacar, del personaje doña Rosita, una de sus frases en la obra hablando con su tía y el ama que la ha cuidado desde su nacimiento:
—“¿Y qué os voy a decir? Hay cosas que no se pueden decir porque no hay palabras para decirlas; y si las hubiera, nadie entendería su significado. Me entendéis si pido pan y agua y hasta un beso, pero nunca me podíais entender ni quitar esta mano oscura que no sé si me hiela o me abrasa el corazón cada vez que me quedo sola.”
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DOÑA ROSITA LA SOLTERA
El propio autor, el extraordinario Federico García Lorca, hablando de esta su obra nos dice que el principal personaje, doña Rosita, es la vida mansa por fuera y requemada por dentro de una doncella granadina, que, poco a poco, se va convirtiendo en esa cosa grotesca y conmovedora que representa una solterona en la España de aquellos años en que la obra se desarrolla.
Cada jornada de la obra transcurre en una época distinta, desde finales del siglo XIX hasta los felices años veinte. Mientras el tiempo huye irremediablemente, son “los otros” los que hacen solterona a una mujer que se pregunta de manera abierta si “es que no tiene derecho a respirar con libertad”. Con toda justicia anunció Lorca la obra como “poema para familias”. “¡Cuántas damas maduras españolas —añade— se verán reflejadas en doña Rosita como en un espejo!” Aunque se presenta y articula como una comedia, es, realmente, un drama, “el drama de la absurda cursilería española, de la mojigatería española, del ansia de gozar que las mujeres han de reprimir por fuerza en lo más hondo de su entraña enfebrecida”.
Quiero destacar, del personaje doña Rosita, una de sus frases en la obra hablando con su tía y el ama que la ha cuidado desde su nacimiento:
—“¿Y qué os voy a decir? Hay cosas que no se pueden decir porque no hay palabras para decirlas; y si las hubiera, nadie entendería su significado. Me entendéis si pido pan y agua y hasta un beso, pero nunca me podíais entender ni quitar esta mano oscura que no sé si me hiela o me abrasa el corazón cada vez que me quedo sola.”
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