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Shaiapouf escribió:
Asi es. Los musulmanes no tienen papa o sínodo así que nadie puede expulsar a nadie de su iglesia y esto da algunos problemillas prácticos.
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Que no tengan un Vaticano les da más ventajas que desventajas.
Tener un Vaticano para los católicos, les ha significado una única visión unánime donde unos cerdos anticomunistas terminan pactando con nazis.
La cabeza de la iglesia católica es una élite clasista, anticomunista, derechista, homófoba, atrasada, atascada en una visión del mundo del siglo XV y que recién tendrán la visión actual el siglo XXV.
No, que algunas cosas me hacen sonreir.
Y sobre la historia de que en el Islam no hay jerarquías religiosas.... es tremenda la desinformación que hay sobre ciertos temas.
Y es todavía más surrealista en un hilo que trata sobre un supuesto Califato islámico.
¿Vd. sabe quién es un califa?
Pues, de lo poquito que sé yo sobre estos temas, voy a intentar explicarle algunas cosas, con su permiso. Porque creo que Vd. está peor que un servidor. Yo sé poco, pero Vd. no tiene ni idea.
En los primeros siglos del Islam, el califa era quien, después de haber consultado a los juristas, tomaba las decisiones sobre las cuestiones religiosas. La supresión del califato islámico en 1.924 hizo más evidente la debilidad en la que se encontraba el mundo islámico en aquella época, y favoreció de hecho la multiplicación de grupos y autoridades locales que toman sus decisiones de manera autónoma.
Los musulmanes intentaron durante algún tiempo llenar ese vacío proponiendo un nuevo calia. Unos en la persona del rey Fuad I de Egipto.
Fuad I
Otros en la persona de Abdelaziz bin Saud de Arabia Saudí,
Abdelazid bin Saud
Pero la cosa no funcionó. Se dieron cuenta de que ninguno de ellos gozaba de una autoridad reconocida y de que el mundo islámico ya no era un mundo compacto y unido. Más tarde, han intentado llenar el vació con la creación de organizaciones islámicas internacionales, pero éstas poseen sólo una autoridad consultiva y no jurídica.
El Islam, pues, está más bien disgregado y esto trae consigo más de un problema cuando se busca un interlocutor "oficial" para dirimir los temas candentes. Por ejemplo, recordad las polémicas que suscitaron las llamadas de Bin Laden o de otros líderes musulmanes para convocar a las masas "en nombre del Islam", desautorizados por otros líderes u organizaciones, siempre en nombre del Islam.
Pero Vd. habla de que en esta religión no hay jerarquías, que no hay "clero". Absolutamente falso. Si por "clero" entiende Vd. lo que los cristianos, ya sean católicos u ortodoxos, entienden, entonces es verdad: el Islam no tiene patriarcas, ni cardenales, ni obispos, ni siquiera sacerdotes. Ahora bien, si pretende dar a entender que no existe una autoridad o una jerarquía, Vd. está haciendo una afirmación que es, sencillamente, FALSA. Es más, le diría que el clericalismo en el Islam es todavía más fuerte que en la Iglesia católica.
Todos los musulmanes son iguales, pero son muchos los que se dedican al estudio del Islam en sus diferentes articulaciones. El que estudia la tradición, el "hadith", se convierte en "muhaddith". El que estudia el Derecho se convierte en "faquih" o "mufassir", doctor de la ley. El que realiza estudios generales sobre el Corán y de la tradición se convierte en "imán", que es quien dirige la oración en la mezquita. El que posee una hermosa voz y se dedica (de manera remunerada, por cierto) a convocar a la oración cinco veces al día se llama "muecín". Y el que goza de una reconocida autoridad religiosa recibe el nombre de "sheihk", que significa en árabe antiguo "jeque", aunque también "presbítero", como en muchas otras lenguas. Eso por lo que respecta a la terminología árabe.
En la terminología persa hay otros términos, como "mullah", "saryed", "hojjatoleslam", "ayatollah", etc. En el mundo chií, la jerarquía está mucho más estructurada en función del grado de conocimiento adquirido por el fiel y según el número de textos estudiados, que pueden llegar a ser miles. En resumen, existe un escalafón con títulos que corresponden a diferentes grados. Entre los chiíes está vigente el sistema de discipulado. Este sistema pretende que cada fiel devoto tenga un guía elegido entre los imanes, al que paga también el "khums", la quinta parte de sus beneficios, estableciendo una relación maestro-discípulo.
Eso es menos evidente en el sector suní, pero existe también. Por ejemplo, en Egipto, un país suní en el 90%, la autoridad que tienen los imanes y los "sheikh" sobre los fieles es enorme. Esto va unido también al nivel cultural. Cuanto más instruida es una persona, menos dependiente se siente. Ahora bien, dado que la gran mayoría de musulmanes no tiene la posibilidad de profundizar en estudios doctrinales y jurídicos del Islam, se somete con mayor facilidad al juicio de los "sheikh".
Esto también pasa con las autoridades supremas, como la Universidad Islámica de Al-Azhar, en El Cairo, una antigua institución que tien gran prestigio en el mundo suní y desempeña el papel de árbitro del pensamiento islámico moderno. La autoridad moral del Rector de Al-Azhar rebasa los confines de Egipto y es luz para la mayoría de fieles suníes.
Cada país islámico tiene su particular gran "muftí", palabra que deriva de fatua (fatwä). El "muftí", nombrado por el gobierno, es el que emite la fatua sugerida a veces por el mismo gobierno. Todos los titulares de estos cargos perciben sueldo del Estado, incluso en Líbano, que es una nación multiconfesional. Es importante reseñar que el gobierno libanés había propuesto retribuir también a las autoridades religiosas cristianas, pero éstas lo han rechazado para permanecer independientes respecto a las autoridades políticas. Todos los "sheikh" musulmanes, sin embargo, han aceptado, lo que significa que, si alguno de ellos es mal visto por el gobierno por las razones que sean, puede ser destituido y sustituido.
Así que no.