
Dice Arturo Pérez-Reverte, escritor, sobre las mujeres: “Una mujer callada puede enseñarte más que diez hombres hablando”
En principio me chocó la frase porque lo difícil es encontrar a una mujer que sepa estar callada, basta con observarlas en una
tertulia que suelen convertir en un gallinero , pero cuando se le preguntó cual era la intención de su frase dijo que había
aprendido a prestar atención a su manera de mirar y a sus silencios. Su reflexión, por tanto, no apuntaba a que una mujer
debiera permanecer callada, sino a aquello que, en su opinión, puede transmitir sin necesidad de expresarlo con palabras.
Sostuvo que siglos de sometimiento y de relegar a las mujeres a determinadas posiciones sociales las obligaron a desarrollar
herramientas como la observación y la lucidez ; Esto último me pareció un hallazgo lo malo es que al no existir impedimentos
sería triste que acabásemos perdiendo esa capacidad de transmitir gestualmente