TÍTULO ORIGINAL: Sucker Punch
AÑO: 2011
DURACIÓN: 109 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Zack Snyder
REPARTO: Emily Browning, Vanessa Hudgens, Abbie Cornish, Jena Malone, Jamie Chung, Carla Gugino, Jon Hamm, Scott Glenn, Oscar Isaac, Danny Bristol, Vicky Lambert
GÉNERO: Fantástico. Acción. Thriller | Thriller psicológico. Prostitución. Años 50
SINOPSIS: Ambientada en los años 50. Una chica es internada por su padrastro en una institución psiquiátrica para que le practiquen una lobotomía. Mientras espera, su imaginación crea una realidad alternativa que podría salvarla de su dramática situación. A partir de ahí, la joven comienza a preparar su fuga, cuyo éxito depende del robo de cinco objetos. (FILMAFFINITY)
Era el turno de ver la última de Zack Snyder, más bien por la inexistencia de una oferta cinematográfica que por verdadero interés (la sequía tras los Oscars empieza a ser preocupante), mi expectativas ante la película eran bastante bajas y por ello no me ha decepcionado, aunque tampoco me ha entusiasmado para que nos vamos a engañar.
La historia que nos cuenta es bastante sencilla, un argumento más simple que el mecanismo de un botijo: una chavalita cuya madre muere, y su padrastro mata a su hermana y la encierra en un manicomio acusándola de matar ella a su hermana en un arrebato de locura donde un malvado celador sobornado está dispuesto a hacer que la lobotomicen, total que la chica decide escaparse y tal. No, no hay mucha chicha, y todo esto ocurre en aproximadamente 6-7 minutos, de los cuales 5-6 son sin una línea de diálogo.
Estéticamente es impactante como no podía ser de otro modo viniendo de la mano de Snyder, vamos a ver colores imposibles, estética de cómic, uso y abuso de la cámara lenta y, por supuesto, la música hiperpresente marca de la casa. En fin un disparate visual que como fuegos de artificio funciona bastante bien, pero que no se sostiene sobre ningún anclaje argumental.
Y cuando digo ninguno, me refiero a absolutamente ninguno. La película transcurre en lo que llamaremos tres niveles. El primer nivel se correspondería con lo que llamaríamos realidad, bien, son esos 6-7 minutos iniciales, y luego se retoma unos 2-3 minutos al final, no dan para mucho, aunque cierran dignamente la trama.
El segundo nivel es lo que podríamos denominar una fantasía sobre lo que es el manicomio, trasmutándolo en una especie de club de alterne en el que las chicas están obligadas a estar y del que quieren escapar. Este segundo nivel será en el que se desarrolla casi todo el núcleo de la película pero es bastante intrascendente y no acaba de funcionar bien, en el mismo debería perfilarse la historia, la trama y dar consistencia a los personajes. Pero ya hemos dicho que no hay trama, propiamente, y los personajes son lo más plano que he visto jamás. En este nivel al margen de la “protagonista” el resto de personajes son casi indiscernibles, si acaso Rocket por ayudar a la chavala, y poco más (y su hermana por ser su hermana, Sweat Pea).
El tercer nivel es donde realmente la película coge algo de fuelle, pero con muchas matizaciones. A ver en este tercer nivel…Como explicarlo para que lo entendáis. Bueno estamos en el segundo nivel, y el objetivo de nuestro aguerrido grupo de muchachuelas que se hacen amigas del alma en menos que canta un gallo es escapar. Pues bien la clave para escapar se la darán en este tercer nivel, tienen que coger un mapa, un cuchillo, una llave y un encendedor tanto en el segundo nivel como en este tercero. ¿Qué os parece? ¿Muy videojuego? Pues es más que eso.
Bien, el tema es que cuando están en ese segundo nivel mientras nuestra protagonista, Baby, se pone a bailar todo el mundo se queda como medio hipnotizado (no hagamos preguntas) y una de las chavalas en cuestión tiene que conseguir alguno de estos cuatro objetos. Paralelamente se sumergen en un tercer nivel que funciona como… Como un nivel de videojuego, pero totalmente.
Y cuando digo totalmente quiero decir total y absolutamente. Es decir en el primer nivel deberá hacer una misión de entrenamiento-tutorial contra tres samurais gigantescos, en el segundo nivel deberá enfrentarse a una especie de zombis nazis para conseguir el mapa, el tercer nivel estará plagado por orcos venidos del abismo y dragones muy cabreados antes de conseguir el zippo y en el cuarto nivel tendrán que enfrentarse a robots futurista sin alma e incansables para hacerse con el cuchillo. Este nivel es el que mejor funciona, aunque solo sea a ratos, y funciona como un videojuego, me recuerda mucho a los RPG tácticos en los que cada personaje tiene una habilidad, así Amber, la asiática, pasa a ser la que lleva los artilugios mecánicos, acabas de distinguirla de Blondie (la morena, juas, juas) y te presentan al gurú que los introduce en cada misión.
Es totalmente un videojuego, cada vez que acaban un nivel esperas que salgan os puntos, bonus y experiencia adquirido, pero además en serio, el movimiento de cámara y el uso final de la música es que es clavado. Y la estética aquí es una especie de fantasy-epic-stempunk una mezcolanza de todo en plan locurón.
Ahora bien, este nivel tampoco acaba de encajarse perfectamente, principalmente porque si bien el primer nivel contra los samurais gigantes cargados con metralletas y toda la pesca es estéticamente sublime y realmente te deja con un muy buen sabor de boca (siendo el más corto de todos) no ocurre así con el resto. El de los zombis nazis con mechs por ahí dando saltos se deja ver y no te aburre. Pero tanto el de los orcos del abismo como, especialmente, el de los robots son aburridos y repetitivos, ya visualmente no pueden sorprenderte, y se hacen demasiado pesados. La película pierde en ese tramo de la película llegando a un valle preocupante.
Después sale del mismo y se mueve entre el segundo y el primer nivel (de narración me refiero no a las pantallitas) y gana un poco de intensidad, pero debido a la falta de empatía con los protagonistas y lo planos que son tampoco es que se el acabose, se cierran las tramas dignamente y consiguen subir la media a un aprobado raspado.
En definitiva estamos ante una películas muy irregular, a pesar de contar con algunas escenas que aportan frescura y un impacto visual innegable el conjunto adolece de bastantes defectos, la historia es pobre, el desarrollo de personajes nulo y es la peor película de Snyder sin duda alguna. Aún así quien vaya sin ninguna pretensión a ver hostias a cascoporro puede no salga completamente defraudado, pero es lo que es.
Lo mejor:
- La estética
- La escena de los samurais
- El tramo final confiere algo de dignidad al producto
Lo peor:
- La historia es paupérrima
- Los personajes son planos
- El segundo “nivel” no despega
Calificación: 5.0
| Imprimir artículo | This entry was posted by dyonysos on 9 abril, 2011 at 12:32. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio. |